Heather Toma Control

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(English Letter here)

¡Hola, queridos amigos, familiares, colaboradores e iglesias!

Cuando Josué y yo nos casamos, ¡estaba más que feliz de dejarle a él la responsabilidad de escribir las cartas de oración! Le dije que sería una excelente oportunidad para que todos pudieran conocerlo mejor, conocer su corazón por las misiones y enterarse de todo lo que Dios estaba haciendo a través de nuestras cartas. ¡Y ha hecho un excelente trabajo! Pero hace poco, mientras conversábamos, le pregunté si podía volver a escribir de vez en cuando, ¡y me dijo que sí! Así que esta vez, después de casi 8 años, soy yo, Heather. ¡Me alegra muchísimo poder escribirles a cada uno de ustedes!

Mi corazón casi se desborda de gratitud cada vez que pienso en todos ustedes. Cada mes, cuando llegan los reportes de las ofrendas y vemos a las iglesias, familias y personas que, una vez más, han dado sacrificialmente… Después de 14 años en el campo misionero, soy consciente de lo mucho que han invertido en esta obra, y me sigue asombrando. Quiero que sepan que apreciamos cada ofrenda que recibimos. Podría escribir libros enteros contando de la fidelidad de Dios en esta área del sostenimiento. Dios nos sorprende con su provisión para necesidades especiales. Algunos meses simplemente nos quedamos maravillados. Él sabe lo que necesitamos y Él provee. Estamos muy agradecidos de que hayan decidido invertir en nosotros y en la obra aquí en el Perú. Sabemos que hay tantos misioneros increíbles alrededor del mundo a quienes podrían apoyar, pero gracias por habernos escogido también a nosotros. Gracias por creer en lo que Dios está haciendo en el Perú.

Simón y María comenzaron a asistir a nuestra iglesia hace casi tres años porque a su hija le encantaba venir. ¡La cultura aquí gira muchísimo alrededor de lo que quieren los niños! Afortunadamente, ¡esta pequeña quería venir a nuestra iglesia en lugar de ir a la iglesia católica! Al principio les testificamos, pero una y otra vez parecía que todavía no terminaban de entender el mensaje, por así decirlo. Recuerdo que al comienzo me senté a conversar personalmente con María sobre la salvación, y ella me dijo que todavía no estaba lista. Durante meses y meses oramos por ellos. Muchas semanas venían a la iglesia y escuchaban la fiel predicación del Evangelio. Seguimos orando. Dios seguía obrando. Un día pude invitar a María y a su hija a nuestra casa para conversar mientras estudiábamos un libro de discipulado. Mientras Joseph jugaba con su hija, volvimos a hablar sobre la salvación. Esta vez, María llamó a su hija para que ella también pudiera escuchar claramente el maravilloso plan de salvación de Dios. ¡Las dos oraron conmigo en la mesa de nuestra cocina para recibir el regalo gratuito de la salvación en Jesucristo! Poco tiempo después, Simón estaba conversando con Josué sobre unos planes de viaje, y Josué pudo guiarlo a Cristo. Varios meses después, esta hermosa pareja se bautizó junta. Anoche, durante el culto, sonreí al verlos sentados juntos en la primera fila de nuestra iglesia, escuchando atentamente la predicación de la Palabra de Dios. Ayer celebramos el Día del Amigo, ¡y Simón trajo a 11 personas a la iglesia para escuchar el Evangelio! ¿No es maravilloso nuestro Dios?

Este mes de octubre hemos preparado domingos especiales para cada semana. Comenzamos con el Día del Amigo, como les acabo de contar, ¡y los hermanos de nuestra iglesia se superaron! ¡La gente no dejaba de llegar! Casi todas las familias invitaron a alguien más. ¡¡¡El Señor nos bendijo con un total de 91 visitas!!! ¡Estábamos emocionadísimos y nuestro amplio local se llenó! Todavía tenemos preparados para este mes el Día del Vecino, el Día de la Familia y, finalmente, terminaremos con la gran celebración: ¡el tercer aniversario de nuestra iglesia! ¿Podrían orar para que más personas y familias vengan a Cristo y lleguen a ser fieles a su iglesia?

Josué acaba de regresar de un viaje corto a Brasil, donde visitó al misionero Wes Palla. Tuvo la oportunidad de ayudar a capacitar a los hombres de su iglesia que trabajarán en su nuevo estudio de grabación. Josué sonrió cuando escuchó al Hno. Wes decirle a uno de los hombres de su iglesia: «Así es como vamos a alcanzar a los 220 millones de habitantes de Brasil con el Evangelio». «¡Él lo entiende!», me dijo Josué.

Nuestro propio ministerio en las redes sociales también está creciendo de una manera impresionante. Ahora tenemos canales en Argentina, Ecuador, Centroamérica y la República Dominicana. Junto con Christian Media International, estamos pagando publicidad en diferentes plataformas para difundir nuestros videos del Evangelio. ¡Así que cualquier persona en estos países puede estar caminando por la calle en un día cualquiera, mirando su celular, y de repente aparece uno de nuestros videos presentándole el Evangelio directamente en su propia pantalla! Es absolutamente maravilloso ver los resultados que Dios nos está permitiendo tener, y cada día recibimos mensajes de nuevas personas que han escuchado el Evangelio en alguno de estos países y quieren saber más.

No podríamos estar aquí sin la mano de Dios guiándonos y dirigiéndonos cada día. Por favor, sigan orando por nuestra familia. Les pedimos específicamente que oren por lo siguiente:

  • Por el crecimiento de nuestra iglesia. Que el Señor siga añadiendo cada día a los que han de ser salvos.

  • Por cristianos fieles. Que los peruanos puedan comprender que vale la pena dejarlo todo para seguir a Jesús.

  • Por nuestra familia. Por favor, oren por la protección diaria de nuestras vidas y nuestras pertenencias. Oren también por nuestra salud.

  • Por nuestra campaña de asistencia de octubre y el tercer aniversario de nuestra iglesia. Oren para que Dios bendiga cada domingo especial, que las familias de nuestra iglesia sigan invitando a otros y que muchas visitas escuchen el Evangelio y lleguen a conocer a Cristo. ¡Estamos especialmente emocionados de celebrar tres años de la fidelidad de Dios aquí!

  • Por nuestros programas especiales de Navidad que se acercan en diciembre. Que las personas no solamente escuchen el Evangelio, sino que también tomen decisiones importantes en sus vidas para seguir a Cristo.

Que el Señor bendiga abundantemente a cada uno de ustedes. Damos gracias a Dios por sus vidas.

Sirviendo al Señor,

- Josh, Heather, and Joseph Hedderman

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