Por fin…¡un reporte!

(Letter in English here)

¡Hola hola! ¡Saludos desde Lima!

El año 2026 ha comenzado a toda velocidad. Después de parpadear dos veces, ¡el calendario ya dice mayo! Quiero empezar pidiendo disculpas por no haber enviado una carta de oración este año, pero les aseguro que seguimos avanzando tan rápido como el Señor nos lo permite.

En lo que va del año, hemos tomado más de 15 vuelos, hemos estado en 10 iglesias y visitado a 4 de nuestros misioneros en el campo. Además, hemos recibido a más de 35 personas en nuestro hogar y grabado más de 500 piezas de contenido para 6 programas distintos, todos enfocados en llevar el Evangelio a toda América Latina. Esos programas ya han generado más de 12 millones de vistas de presentaciones del Evangelio solo este año. Aún mejor: más de 8,000 personas nos han escrito diciendo que han aceptado a Cristo desde enero.

Al mismo tiempo, nuestra iglesia está creciendo. Tuvimos Escuela Bíblica de Vacaciones, talleres de verano para niños y hemos comenzado un nuevo estudio bíblico a unas dos horas al sur de Lima que, Dios mediante, se convertirá en una iglesia en el próximo año. Pero si tuviera que escoger un momento entre todo el movimiento, los viajes y el ritmo de 2026 hasta ahora, sería este: tuvimos la primera conferencia misionera de nuestra iglesia. 

Como iglesia, apoyamos a 11 familias misioneras, algo que hemos enfatizado desde el inicio de la obra aquí en Lima. En marzo de este año quisimos dar un paso más. Decidimos tener nuestra primera conferencia misionera anual e invitamos a un buen amigo nuestro, misionero en México, como predicador. No nos enfocamos en decoraciones ni extras. Quise que la conferencia se centrara únicamente en las necesidades de nuestros misioneros. Honestamente, esperaba una respuesta no tan grande, y estaba listo para justificarlo como: “Es solo nuestra primera conferencia…”  

En cambio, Dios obró en el corazón de nuestra gente de una manera increíble. Noche tras noche recogimos ofrendas especiales para cada misionero, y nuestra gente se gozó en dar para la obra misionera. Al final de la semana descubrimos que nuestra gente, viviendo en una zona pobre de Lima, había dado más de $3,000 para estas necesidades. Ver las ofrendas pasar cada noche fue algo especial. Había un gozo evidente en los rostros al dar para la obra del Señor alrededor del mundo.

Mi historia favorita vino de un hombre de la iglesia. Cuando llegó el momento de la ofrenda, su hijo de cuatro años se emocionó mucho por dar su ofrenda, pero el único dinero que tenían era el pasaje de bus para regresar a casa. El padre le dijo que no, pero el niño no se daba por vencido, insistiendo en querer ofrendar algo. Finalmente, el padre accedió y le dio el dinero, y el niño corrió a dar su ofrenda. Esa misma noche, una familia les dio el transporte a casa, y otra cubrió su transporte para el resto de la semana, sin saber ninguna de las dos del sacrificio que habían hecho.. Dios está enseñando a nuestra gente que Él siempre proveerá.

Creo de todo corazón que la conferencia fue un punto importantísimo para nuestra iglesia al entender su papel en alcanzar a personas mucho más allá de los límites de nuestra ciudad de Lima.

Gracias por permitirnos enseñar la misma generosidad que ustedes han mostrado hacia nosotros a lo largo de los años. Ustedes hacen posible que estemos aquí y, por medio de eso, podemos ayudar a otros a ir también..

Los amamos y apreciamos mucho.

- Josh, Heather y Joseph Hedderman


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Finally! An Update!

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